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el 6 al 7 de octubre se llevará a cabo en varias provincias e instituciones de salud del país una Jornada para celebrar el Día Mundial de los Cuidados Paliativos, que fue instaurado en octubre del 2005 para proclamar la necesidad de atención integral a personas que viven con una enfermedad avanzada y para difundir el compromiso de los profesionales y de todas aquellos que están en su entorno para ayudarles con efectividad.
Millones de personas viven en el mundo con una enfermedad terminal, sufriendo dolor y estrés innecesario, por varias razones ellas no tienen acceso a los cuidados que necesitan. Cada semana muere un millón de personas, de los cuales sólo una minoría recibe la atención adecuada para el control del dolor y el sufrimiento, el 80 % de ellos en el tercer mundo.
Se estima que un 60 % de estas personas se beneficiaría de los cuidados paliativos. Estos cuidados tienen como objetivo evaluar las necesidades de cada una de estas personas como un todo, facilitando, en la medida de lo posible, su satisfacción con cuidados multidisciplinarios, en equipos conformados por médicos, enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales, entre otros.
El Día Mundial de los Hospicios y los Cuidados Paliativos se ha propuesto para elevar la apreciación sobre las necesidades de estos enfermos y sus familiares, aumentar la disponibilidad de servicios para cubrir estas necesidades y aumentar los recursos para disminuir su sufrimiento físico, emocional, moral y espiritual.
Una de las estrategias del Programa Nacional de Control de Cáncer en Cuba ha sido incluir desde 1998 la atención al dolor y los cuidados paliativos, fundamentalmente en el hogar, para lo cual se han desarrollado varias acciones entre las que se destaca la capacitación de médicos, enfermeras, psicólogos y otros trabajadores de la salud para atender a los pacientes con enfermedad avanzada con el fin de preservar su calidad de vida.
Distingue al Programa Cubano de Atención al Dolor y Cuidados Paliativos ocuparse también de los profesionales que brindan estos cuidados, preparándoles para que puedan implicarse en la atención a estos enfermos con la menor afectación a su salud.
Queda aún mucho por hacer, pero se siente un firme compromiso en compartir este Día para luchar contra el dolor y el sufrimiento, para cuidar y amar a tantas personas como sea posible en sus días más difíciles, para que vivan con el mayor bienestar posible hasta el último instante.
Preservar su calidad de vida no es una utopía, sino un deber, un derecho y un compromiso inalienable de los profesionales cubanos de la salud y de todos los que nos sentimos cercanos a estos enfermos.
Esta Jornada incluye conferencias por expertos, mesas redondas y debates, actividades culturales, y otras.