jueves, julio 27, 2006

El Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro pronuncio un discurso en conmemoración al día de la Rebeldía Nacional en la provincia de Granma en el cual señalo aspectos de gran relevancia y de profundo caracter social. Detacó aspectos significativos en el abance alcanzao por nuestro país en la rama de la salud. Comentó cómo en los propios Estados Unidos más de 40 millones de personas no poseen seguro médico y deben pagar elevados costos en la medicina privada, mientras pagan a veces sin saberlo la publicidad exhorbitante de productos como jabones y pastas dentales.
Mencionó datos sobre la tasa de mortalidad, punto en el que nuestro pueblo se ha desarrollado grandemente. Estados Unidos, España, Italia, Portugal, Alemania, Finlandia y Holanda, tienen índices superiores a los nuestros. La provincia de Granma, por citar un ejemplo, posee la tasa de mortalidad infantil por malformaciones congénitas más baja del país, con 0,4 por cada mil nacidos vivos» Igualmente insistió en que de los niños nacidos este año con malformaciones congénitas, 44 se salvaron con intervenciones de cirugía cardiovascular y 35 por cirugía neonatal.
Ejemplificó cómo Cuba realiza pesquisas a fin de diagnosticar enfermedades en una etapa temprana para evitar la muerte prematura de muchos seres humanos, al tiempo que unos 30 mil de sus médicos prestan ayuda humanitaria en otras latitudes.Datos irrebatibles muestran el avance de Cuba en todos los campos, entre ellos ubicarse hoy como uno de los países de menor mortalidad infantil y de mayor esperanza de vida del mundo.Con una mortalidad infantil hasta julio del 2006 de 5,56 por cada mil nacidos vivos y una esperanza de vida de 77 años, Cuba rebasó índices similares del conjunto de los países más desarrollados del mundo. Señaló que los médicos del Tercer Mundo están por formarse todavía y Cuba se ha comprometido a egresar unos 100 mil galenos en 10 años, mientras Venezuela apostará a otros 100 mil.Con ese empeño conjunto deberán sumar 200 mil en total en una década, gracias al proyecto integracionista de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
Fidel Castro resaltó el papel de los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Bolivia, Evo Morales, en las transformaciones que vive América Latina, y subrayó que, por suerte, van surgiendo nuevas revoluciones como estas en el hemisferio, cuya esencia de su proyecto social es el humanismo.